
PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE EN GUAMUCHIL SINALOA
Me llego la infausta noticia. El Chotio murió, de un paro cardiaco. Zósimo Pérez Sánchez “el Chotio”, homónimo de su padre y uno de los 17 hijos que tuvo con doña Nicomedes acaba de rendir tributo a la madre tierra. Alegre, dicharachero, buen amigo y cantador. Lo recuerdo siempre sonriente y escandaloso, organizando fiestas y pachangas o participando con su gran vozarrón en cantos a la Virgen de Guadalupe. Chambeador como pocos, pasaba horas entre la maquinaria en el taller que tenían por el rumbo de la pala o Guamúchil viejo. Hizo muchos amigos, y estoy seguro, que como yo, en estos momentos damos por hecho que el Chotio está organizando en el cielo, a la corte celestial para festinar su arribo. Descanse en paz mi amigo. A sus hermanos: Mi compadre Avelino, al prieto, al Tin, Anita, Aurora, Alicia, Griselda, Alfredo, Arnulfo etc, etc. Les deseo pronta resignación y los acompaño en su sentimiento. Hace un minuto hable con la suegra de mi compadre Avelino-mi comadrita Chabela-, me dio el teléfono de el restaurant donde estaban desayunando mis compadres –Avelino y Blanca-pero no entro la llamada , así que no pude hablar con mi compa para darle directamente el pésame…Compadre Avelino, si lees estas líneas recibe un abrazote de parte de tu compadre. La memoria es caprichosa-´por algo es femenina-ahorita me llueven los recuerdos de tantas cosas que vivimos mi compadre Avelino y yo , en nuestras andanzas por las calles del viejo Guamúchil. Aquella pequeña y tranquila ciudad que aun andaba “mona” por haber sido bautizada como tal, con sus 27 mil habitantes y sus calles sin pavimentar primera vez que salimos mi compadre y yo como cuates, fue a una fiesta popular. Esta se efectuaba en lo que ahora es el nuevo mercado- que ya hasta viejo esta- , acompañábamos a su hermano Abelardo el “prieto “Pérez y a Bachoco. Bachoco era chapito, moreno y muy entrón para las mujeres, muy noviero pues, en ese tiempo su novia se llamaba Magda y era del otro lado de la vía y se mirarían en la fiesta. El prieto andaba con la Lupita y también había quedado con ella de que la encontraría en la explanada atrás del restaurante de Atilano Beltrán. Salimos los cuatro rumbos a la fiesta, y llegando los plebes encontraron a sus novias, alejándose del grupo para empezar interminables vueltas entre la gente y los juegos mecánicos. Mi compadre Avelino y yo nos quedamos solos y optamos por divertirnos un rato también, cuando pasaron varias plebitas riéndose. “Esa del vestido rosa me gusta dice Avelino, hace mucho la conozco y jala conmigo, vamos a seguirlas”. No teníamos mejor cosa que hacer y en eso andábamos, asi que empezamos a dar vueltas junto al grupito de chamacas, que cada vez que podían se paraban se miraban entre si y reían alegremente, sobresalía la vestida de rosa que claramente enviaba señales a mi compadre. No paso mucho tiempo cuando un grupo de chamacos se encontraron con ellas y tramaron platica, todo con mucha confianza .Mi compadre que conocía bien a todos –hombres y mujeres- me jala hacia lo oscurito y me dice :”vamos perdiéndonos, porque esos plebes son una pandilla brava del otro lado de la vía y siempre me han querido pegar “- pos vámonos – le dije ya medio temeroso, pues mire que los batos clavaban sus miradas sobre nosotros , caminamos por la orilla de la fiesta donde menos luz nos diera , para perdernos, pero los plebes ya habían hecho su plan y salieron tras nosotros con no muy buenas intenciones. Al ver que aquellos pandilleros iban sobre nosotros, emprendimos la carrera como alma que lleva el diablo, salimos rumbo a Mocorito y en un solar baldío nos amontonamos entre unos matorrales, como estaba bien oscuro los plebes no se dieron cuenta y se siguieron de largo. Nuestros corazones se salían del pecho, todos encalmados, pero ya contentos por haber burlado a los rijosos plebes , emprendimos camino lejos de la fiesta platicando de nuestras cosas entre risas nerviosas por lo que habíamos vivido. Ahí en ese momento nació una gran amistad , que después nos unió mas con el bautizo del hijo mayor de mi compa Avelino y que hoy a pesar de la distancia aun conservamos fuerte y sincera.