Minatitleco

Desde Minatitlan, Jaltipan Coatzacoalcos ,Cosoleacaque y demas poblados vecinos del estado de Veracruz se edita este higuereño

miércoles, 10 de septiembre de 2008

CAMBIO MI VENTILADOR GRANDE POR TU


Corría el mes de agosto, las lluvias se resistían a caer y las milpas languidecían en las parcelas…El calor canicular caía en el rancho de las Higueras de los Vega, a lo lejos en la calle al puro mediodía el sol reverberaba haciendo ver espejismos en el piso de la calle como si charcos de agua existieran , todos sesteábamos era imposible salir a esa hora , las noches refrescaba solo un poquito y no había abanico por grande que estuviera que diera el bienestar en las casas , la gente salía a tender sus catres en los portales , para poder descansar un poco y conciliar el sueño. Había días que se morían los pollitos que quedaban pegados en las matas de zambe, nomas de puro calor, eso si en las noches no había cielo mas hermosos que el de las Higueras se miraban las estrellas habidas y por haber, el caminito de Santiago, se arrimaba poco a poco al centro de la bóveda y cuando estuviera bien centrado era seguro que habría elotes, si el agua llegaba y quitaba esa calma que por lo larga estaba ya acabando con las esperanzas de los mas optimistas.
Chachito, estaba muy gordo, y contaba con un abanico pequeñito de mesa, el siempre había querido uno de pedestal, pero como la economía no andaba muy boyante se fue con el mas barato y ahora estaba inconforme…Llega Carlos, uno de sus hijos , y le hace el comentario…”ese abanico chiquito que tengo no me sirve, ya vi el que compraste tu me lo deberías de cambiar” …Carlos que bromeaba mucho con Chachito le dice que se lo va a cambiar pero en diciembre …Pa entonces no me va a servir ya –responde Chachito-..Ya caliente con lo del ventilador, al día siguiente, Chachito le dice al Carlos insistiendo, ..”oye Carlos podemos hacer trato traeme ese abanico que tienes y yo te doy el chiquito”, como Carlos es muy pícaro y bromeaba mucho con Chacho su papá le contestó con el tono malintencionado albureándolo , “Si pa si me das el chiquito , encantado”…Reviró Chachito “ a las Burras que”…Por la tarde tuvo Carlos que ir al Cerro Agudo y por allá se encontró a Guelío y al Güero Beto y les platicó la albureada , donde Chachito estaba poniéndose solito la soga al cuello, se rieron de la broma los vetarros amigos de parranda de Chacho y ahí quedó la cosa …Bueno eso pensó Carlos , pero antes de que el llegara al las Higueras de regreso , ya Guelío y el Güero Beto habían llegado a la casa en una troca con un ventilador de pedestal amarrado …Desde que los vi me dieron mala espina –relata Chachito-…Se apearon de la troca, saludaron y le dicen : “traemos este abanico de pedestal para cambiártelo por ya sabes que “…Sueltan la risa y Chacho los manda a chiflar a su máuser reconociendo que por hacer la vacilada recorrieran 7 kilómetros y se tomaran tanta molestia solo para hacerlo desatinar…Esta es la gente de mi rancho, alegres y vaciladores.

CRISTINO Y LAS MANOS MAGICAS


Salió temprano Cristino de su casa, vivía en una choza de adobe, con techo de lámina de cartón, era un solo cuarto con un portal pequeño y albergaba a los padres a su abuela y a tres hermanitos más, y se encontraba enclavada –sola sin vecinos-en la parcela que cuidaban en el medio del monte entre dos pueblos. Salió y se fue a la parte trasera de la vivienda donde la tierra sobresalía por su color rojo, era un barro ideal para elaborar vasijas que ya quemadas en hornos especiales , adquirían un color y brillo muy especial…La abuela de Cristino era originaria de un vecino poblado donde su economía se cimentaba en las vasijas de barro, y traía en la sangre el oficio , que desde pequeña efectuó al lado de sus mayores, por esto ella había hecho un horno igual al que tenían en su ranchería y donde se cocían las mejores ollas y sartenes además de tinajas y jarros , muy preciados en el mercado local…La abuela tenía vena artística , que heredó a Cristino , ya que se afanaba en sus trabajos logrando filigranas en la alfarería y sin tener los medios –sin torno – solo sus mágicas manos …El trabajo de la abuela solo era para el consumo del hogar y en la casa llegó a faltar en muchas ocasiones que comer , pero donde hacerlo nunca , pues hasta los platos y vasos eran producto de la artesanía de la abuela. ..Cristino era encimoso con la nana, cuando ella empezaba a amasar el barro, sabía que ella le daría su pedacito y el al tenerlo en sus manos dejaba volar la imaginación y casi sin ver, como si vida propia tuvieran, sus manos trabajaban lentamente, saboreando la textura de la tierra mojada acariciándola y sacando poco a poco, rueditas y cuerpos de carretas, tractores y todo los aparatos mecánicos que había alguna vez visto o simplemente imaginado.
Una vez hechos sus juguetes, entraban al horno junto a las ollas y sartenes de la abuela y salían relucientes y listos para jugar con sus hermanos…Pistolas de barro, caballos, carretas, carros, soldados, vaqueros y animales de todo tipo formaban la colección de juguetes, que nada pedían a los que en esos tiempos se vendían en las ferias,-monos de sololoy, carritos de lámina etc.-..La noche anterior cuando los niños dormían, los padres y la abuela se enfrascaron en una conversación que Cristino escuchó de principio a fin…La abuela estaba gravemente enferma , tenía 60 años se miraba fuerte y hacía todo el quehacer de la casa sin quejarse , pero esa mañana había sufrido un desmayo , y al volver en si le había quedado un dolor muy fuerte en la cabeza , al principio creyó que era “corrimiento”, pero como en la tardecita empezó con basca repentinamente sin haberse mareado siquiera , se asustó y por primera vez guardó cama…Temprano se acomodó la tarima de correones de cuero crudo ,aseguró unos tarugos de madera donde se aferraban las correas , puso el petate de palma , que ella misma había fabricado, le extendió encima la sobrecama hecha a base de puros cuadritos de retazos multicolores , que le daban la apariencia de un cuadro modernista , y se acostó después de tomar un té de estafiate con tatachinole…Dentro de los comentarios se dijo que la mamá de la abuela había muerto de una enfermedad que había empezado igual que esta, eso los llenaba de miedo y lo peor es que no contaban con dinero ni medios para que fuera vista por algún doctor en la Ciudad …Todo eso escuchó Cristino ,mucho tiempo pasó sin poder dormir , y cuando lo logró fue para caer en sueños feos y desesperantes que lo hicieron despertar temprano con una idea clavada en su mente …Haré un objeto único con el barro , lo quemaré y lo venderé muy bien para que mi nana se cure…Temprano pues empezó a cavar con el talacho viejo que estaba bajo el huizache, cuando se cansaba , paraba cortaba hojitas del huizache que estaban blancas de algo que parecía azúcar –y sabia a azúcar-y las chupaba con fruición , eran ricas y el y sus hermanos las comían diario .Juntó suficiente tierra y la llevó al pie de la noria a un lado de la pila donde bebían agua las vacas, como pudo sacó agua en un tarro de cuero usando el bambalete, durante toda la mañana se dedicó a forjar aquella obra que traía en su mente , de vez en cuando , una lágrima ablandaba la maleable masa de tierra que acariciaba con diestras manos…Sus padres salieron poco después que el se había levantado ,la abuela los acompañaba , le encargaron a sus tres hermanos y le dejaron un pedazo de chopo oreado en el zarzo y varias tortillas que estaban hechas con fruta de pitahaya-recordó como uno de estos frutos ya secos lo usaba la abuelita como cepillo para destramarse el lacio y blanco pelo , todas las tardes. Le pidió a Dios con todas sus ganas que le permitiera verla muchos años peinándose y que le prometía regalarle a su nana un destramador bonito y brillante-…Que no estuvieran los adultos , le dio mas libertad para hacer su obra , partió unos leños de guamúchil los amontonó en el horno , trajo brasas de el hornillo de la cocina y con unas hojas secas y ramitas empezó a hacer la fogata para posteriormente meter su artesanía a cocer…Pasó el día y cuando el sol se estaba metiendo , las cholis cantaban entre el monte que rodeaba el cerco, Cristino y los plebes estaban sentados en la base del pilar de la casita comiéndose unas aguamas tatemadas, cuando los perros empezaron a ladrar y corrieron vereda abajo rumbo a la puerta de trancas que daban paso hacia el camino real , casi en el mismo momento regresaron dando brincos de felicidad y al ratito apareció el padre montado en la mula y jalando la carretita de dos ruedas donde venían la mamá y la abuela enferma con la cabeza amarrada con un trapo colorado…Cristino y sus hermanos salieron corriendo a recibirlos y a montarse a la carretita , al primer brinco que dieron fueron regañados duramente por la mamá , diciendo que no perturbaran a la nana pues venía muy mala…Según supo por los comentarios sueltos en la cas a que el doctor que la miró dijo que tenían que llevarla a Culiacán al Hospital Civil , porque lo mas seguro es que tuviera algo malo en el cerebro, lo malo es que no tenían dinero y nunca lo habían tenido , ni que vender ni a quien quitarle prestado , sabiendo que el dueño del terreno era muy cicatero y no le sacarían nada , estaban en plan de que Dios dirá y lo que tiene que pasar que pase…En su inocencia de plebe de 7 años Cristino les dice Nana no se preocupen ,yo hice una cosa pa que la venda y le dé mucho dinero y puedas ir a curarte, nomás que va a estar hasta mañana que se apague y se enfríe el horno…Los atribulados padres no se dieron por aludidos y siguieron con sus lastimera conversación que no salía de lo mismo…Al día siguiente Cristino sacó su obra del horno se las llevó a su mamá y a su abuela , se trataba de lo que parecía un arcón de esos donde guardaban los tesoros los piratas , la verdad era muy real solo que de barro y las monedas que llenaban el cofre se miraban grandes exageradas y naturalmente sin el color que hubiera querido darles el atribulado plebe…Se lo mostró a su mamá y esta en su dolor solo alcanzó a hacerle una caricia entre el enmarañado pelo del ansioso hijo, este al verse ignorado , se acerca a la tarima donde descansaba su abuela , se lo pone en el regazo y le dice llorando , “nana te lo regalo , con este dinero que tiene el cajón que te hice , te curarás”…Como pudo la nana se levantó de su lecho tomo el cofre entre sus dos manos derramando las monedas de oro que tintineaban al chocar una con otras sobre su cansado pecho…Nadie supo que pasó , por mas que le preguntaron a Cristino donde se había encontrado el cofrecito lleno de monedas, fueron tras de la casa a seguir cavando a ver si había rastros de algo que les dijera que ahí estaba enterrado el tesoro ,pero todo fue inútil, pues nada encontraron …La nana fue vista por los mejores neurocirujanos y le encontraron un quiste en el cerebro, dicen que por que comió carne de cochi con ladillas, pero se alivió y vio crecer a Cristino y sus hermanos , durante muchos años.

martes, 9 de septiembre de 2008

LA NOCHE DE VAMPIROS


Mi tío Gaudencio Avilez Castro, era hermano de mi abuela Esther, le llamábamos tío Bencho, era muy buen jinete y tuvo durante mucho tiempo un bonito caballo llamado “el Güichuta”, este caballo mi tío lo entrenó de tal manera que hacía gracias y florituras como los de Antonio Tony Aguilar… Juntos el caballo y mi tío parecían uno solo , pues era tanta la costumbre de verlo sobre el Güichuta que solo para dormir lo dejaba, mi tío , era aparte de buen jinete , muy enamorado, y en las Higueras – a su muerte-dos o tres familias diferentes , familias que están bien hermanados , pues concilió a las mismas y nunca hubo broncas entre ellas…No se realmente si mi tío vendía vino de contrabando o solo compraba para su consumo- ya que le encantaba- pero era muy familiar ver colgando de la cabeza de la silla, senda damajuana, forrada de ixtle, donde traía su mezcal o aguardiente …Como su actividad de vaquero , era ampliamente conocida , con frecuencia recorría los camino reales que comunicaban a las vecinas rancherías, y no tenía horario para sus recorridos , de ahí que nos lo hayamos encontrado esa noche lluviosa en el introito en el viejo camino al Charco Largo…Una ocasión que venía del Palmar de los Sepúlveda, se le hizo de noche y aunque traía sus tragos acostumbrados encima ,se sentía acongojado por algo que no sabía explicar , pensó que algo había pasado en su casa y con ese presentimiento aceleró el paso , agarrando la bajada para el cerco de la Higuerita , de repente brillaban los ojos de un tapacamino-es como una tecolotillo- y el silencio de la noche solo era roto por el ruido apagado de los cascos del Güichuta , en la arenosa tierra del camino, había luna , pero se tapaba constantemente por las negras nubes, sin embargo se apreciaban , las siluetas de las pitahayas cardonas apuntando con sus espinosos brazos a la bóveda celeste, bajó la pendiente y en lo plano del camino que a la vez es arroyo, el Güichuta se puso nervioso y empezó a pajarear, Bencho tuvo que hacer gala de su habilidad como jinete para mantenerse sobre la silla…Escudriñó la oscuridad y nada anormal encontró , siguió su camino ensimismado por la preocupación y angustia de que algo pasaba en su casa, cuando escucho , primero levemente , después fuerte el llanto de un recién nacido…No puede ser se dijo , ya me estoy imaginando cosas , pues aquí en estos parajes no hay casas ni gente , así que se sacudió la cabeza y siguió su camino, el llanto continuó mas cerca y el caballo se frenó de patas sin querer dar un paso mas , estaba ala sombra de unos bonetes grandes , donde una rama de otro arroyuelo se unía al camino bajando del cerro de la higuerita…Es una tochi se dijo Bencho , esas lloran como plebitos , al tiempo que desmontó para jalar de las riendas al Güichuta que estaba empeñado en no pasar…Ya estando a pie el llanto se acentuó y la vista contacta con un bulto que se retorcía en la arena , se acerca Bencho al lugar y mira con asombro mas que con miedo a un recién nacido aún con parte del cordón umbilical , lleno de arena y a llanto pelón muerto de hambre …Haciendo a un lado cualquier razonamiento , Bencho se agacha toma ala criaturita , al tiempo que llena de imprecaciones el lugar a voz alta …Pinche vieja hija de la chingada que hizo esto , ni un animal tira a sus hijos , mira que tirar a este pobre niño, al tiempo que lo carga lo ve lleno de pelo en la espalda le revisa su cara y nota cierto gesto de enfado en la cara del pequeño que se va transformando en algo feo…Apa chingaos –dice Bencho- ta lleno de pelos …En ese momento el plebito abre su boca y dice con voz ronca como de adulto …Y TENGO DIENTITOS al tiempo que pela tremendos y filosos dientes …Tiró Bencho al infernal plebe y no supo ni como montó al caballo y salió picando espuela , no paró hasta llegar a las Higueras , donde pasó tres días con alferecía…Esa fue la primera vez que le dio miedo , nos contó mi tío la otra cuando nos encontró a nosotros.

lunes, 8 de septiembre de 2008

RECUERDOS INFANTILES



CASA DE TIA TULA DONDE CARGABAMOS LA PAJA PARA LAS MULAS


Era tiempo de aguas, vivíamos en el Charco Largo, y a pesar de ser pequeños –de edad- trabajábamos a la capacidad de nuestros cuerpos, he de decir que lo hacíamos con agrado, y que difiero totalmente de el ataque mediático, que invita a quitar de trabajar a los niños…Estoy de cuerdo que no los exploten, pero que los padres pueden ser hasta penados por la ley , si hacen trabajar a sus hijos, pienso que están bien majaretas quienes eso piensan…Hablo por mi , trabajamos duro desde niños ,comíamos con hambre –muchas veces nos quedamos con ella- dormíamos cansados y jugábamos con alegría ….Que hará un plebe que no trabaje , acaso todo el tiempo lo vas hacer estudiar , no nos hagamos tontos, los plebes estudian un ratito mientras los estemos chicoteando , el tiempo restante será pura ociosidad y a pensar y hacer cosas malas ,pues el ocio es el padre de todos los vicios , ahí muere…Decía pues que trabajábamos en la tierra , sacamos el zacate güilanche , o gogónico que no podía dejarse en la tierra donde se arrancaba pues inmediatamente “prendía”, a veces había tanto que en canastas lo acarreábamos hacia la cabecera de la tabla donde estuviéramos taspanando, cuando no trabajábamos nos íbamos a los charcos a agarrar “bolochis”-renacuajos- que abundaban o a tirarle piedras con el tirador a las tortugas , que sacaban la cabeza entre la verde lama de la precita, agarrábamos cigarrones o bombillos de los verdes para amarrarles la pata con el hilo del carrete que le habíamos robado a mi amá ,estos semejaban una esmeralda que zigzagueaba en el aire hasta que se nos enredaba al cuerpo y se posaba en nuestra ropa o a veces en el pelo, muchas veces en nuestros ratos de ocio buscábamos los “toritos”-otros escarabajos voladores- y los llenábamos de ceniza para que al volar trajeran lluvia…Dentro de nuestras obligaciones ,en ese tiempo era ir en el burro hasta las Higueras , para llevarles paja a las mulas que usábamos para sembrar…Ensillábamos el burro , y agarrábamos el camino real , llegábamos a la casona de tía Tula –viuda de Januario Gastelum- y por la parte de atrás abríamos el portón para entrar a la bodega donde tenían almacenada la paja de cacahuate y a veces de garbanzo, buscábamos en las claraboyas de la vieja casona , donde las palomas hacían su nido ,a ver si había pichones, luego llenábamos las zarandas de paja , las empatábamos y subíamos al burro, pasábamos a ver a mi nana Esther y mi Tata Zacarías, a jugar un ratito con nuestros primos y de vuelta pa la casa…Esa vez que hicimos el viaje se nos hizo tarde por jugar en casa de mis abuelos y salimos metiéndose el sol , todavía bajando el campo santo para el arenal que llevaba al Noroto, me acuerdo de un libro que me regalaron y que había dejado en donde cargamos la paja , se regresa mi hermano caminando –de 4 años- y lo espero en el burro , cuando llegó ya era nochecita, seguimos caminando y nos agarra un llovidón, con rayos y centellas, nos mojamos mucho pero mirábamos el camino con los relámpagos, seguimos caminando y platicando de nuestros sueños, si nos encontramos tirada una moto con el tanque lleno de gasolina –decía Milio- y yo nombre un caballo ensillado y bien bonito, en eso íbamos cuando llegamos al “introito”, un lugar donde el arroyo se comió la tierra y se hizo hondo con las paredes altas a los lados, donde se miraban –de día- abultadas macaqueras –arañas patonas amontonadas- ,y si buscabas encontrabas bitoques de colmenitas, a las que le quitábamos la cera para hacer piolas para trompos…Ese introito en la parte alta estaba llena de arboles de torote y ciruelas de coyote ,aparte corría un cerco de piedra por arriba, todo esto , oscurecía el camino en ese pedazo , así que de noche y lloviendo era impenetrable a la vista , íbamos bien silencitos con un poco de miedo cuando oímos un ruido frente a nosotros ,y a la media luz de un relámpago que se filtró vimos un caballo y su jinete…”Es el jinete sin cabeza”-dijo Milio-yo ni hablé cuando el jinete pegó un grito y dijo :”Ah Jijoelapinche quien vive”…Milio y Madeo,-dijimos en dueto-…”Que susto me dieron “ dijo mi tío Bencho con la pistola en la mano creyendo que también éramos almas en pena…Después contaba mi tío que ese había sido uno de sus grandes sustos , aparte de el que les contaré en el siguiente escrito

viernes, 5 de septiembre de 2008

PA TILO Y SU MUERTE


Cuando conocí a Tío Matildo Avilez, el ya estaba viejo, creo que andaría en los 90 años…A pesar de que andaba ya encorvado, por la edad, se apreciaba su alta estatura, flaco nervudo, completamente molacho, pero conservaba su agudeza visual como si fuera plebe, ni una nube opacaba su mirada…Su mente también era lucida aunque su conversación siempre versaba sobre tópicos de su juventud, era muy platicador. No tenía casa, si la tuvo ya no existía ninguna huella de la misma en las Higueras, recorría el rancho de arriba abajo y en muchas ocasiones ayudado de su bordón, se aventuraba a los ranchos vecinos, la Pitahaya, San Joaquín, Cerro Agudo, el Tule, el Palmar, caminando a paso lento y con todo el tiempo del mundo, pues si la noche lo atrapaba en el camino, el seguía sin luz, no le importaba, pues en 100 años de recorrer esas veredas y camino reales las conocía como la palma de su mano. Decía que el conoció a la persona que por primera vez sembró el maíz “chapalote” en las Higueras, que lo hizo en la falda del cerro de la “higuerita”, a un lado del desmonte del Cura…Le tocó y fue una de las víctimas del elegante caballero que llegó al rancho comprando ajonjolí a precio inusitado mas del triple de lo que valía, les pagó a todos con monedas de reluciente oro , y estas se desaparecieron al día siguiente de los bolcillos y baúles donde fueron guardadas, todos coincidieron que había sido el diablo el autor de tal fraude y que eso les había pasado por ambiciosos…A mi personalmente me contó lo que una noche pasó en el rancho …La gente , que se dormía temprano generalmente, estaba cenando ,algunos jugando malía o paco en bolitas con sus amigos , las gallinas se habían recogido y el sol estaba metiéndose apenas, el rancho estaba en paz y en su rutina , cuando se dejó oír un escalofriante grito que salí desde la parte baja del valle, del lado del Palo de Asta, avanzó hacia arriba por los cercos del Chapote , la higuera el cerrito , hacia la piedra rajada que se encuentra en el cerro frente a los Becos, el grito fue tan grande que fue imposible que alguien no lo hubiera escuchado, fue tan tenebroso , que todos sucumbieron al miedo al desasosiego y al temor, nadie quiso averiguar que lo ocasionó y no durmieron esa noche ni apagaron sus lámparas de tractolina, al salir el sol se amontonó la gente en el arroyo, donde miraron huellas grandes , gigantes de pezuña de cerdo o venado y de una ave –perico dicen-, me aseguró tío Matildo que esa vez también el diablo visitó a las Higueras …Platicaba de un gran interés de puros centenarios de oro que enterró Isidro Sánchez entre el Brasilar que llenaba el “cerquito”, decía que el había ayudado a cargar ese oro …Poco a poco empezó a vivir de sus recuerdos solamente y ya a los 104 años de edad entraba a nuestra casa pidiendo que lo escondiéramos , pues tras el venía la “acordada” con Rocha al frente y lo quería fusilar…Ya a esa edad su andar era vacilante , sin embargo poco paraba , hacía los recorridos acostumbrados y se iba a las rancherías , como siempre , donde era bien recibido, sobre todo por los viejos del lugar …Uno de esos días que andaba huyendo de la acordada, salió cortando camino por el cerrito y la palma rumbo al Cerro Agudo, pasaron 15 días y no volvió a la casa , pasó un mes y tío Matildo no se le miraba en el rancho, fue Serafín Galaviz el que encontró aquel esqueleto enorme entre el lodazal que se hacia en un nacimiento de agua en el cerrito, a la orilla de la vereda que cortaba camino al Cerro Agudo, se presume que mi tío se atascó en el lodo y su escasa fuerza no le permitió salir de la trampa , donde murió de hambre sed e insolación y fue devorado por los carroñeros, solo su ropa vieja y rasgada y su bolsa de ixtle con piedra , eslabón y yesca , aparte de la bolsita de tabaco y hojas de maíz recortadas para el macuche , estaban intactas, se recogieron sus restos en un costal y fue velado y enterrado en el cementerio del rancho , ahí descansa en paz Tío Matildo .

miércoles, 3 de septiembre de 2008

PROSPECTOS DE MI RANCHO


Cuando el Turrio se casó con la Carmelita, nunca se imaginó que sería padre de dos fenómenos, quizá influenciados por la gran carga de alcohol que siempre traía en sus venas, ya que día con día ingería mezcal o aguardiente del mas alto grado , alcohol que solo lograba achisparlo un poco , pues nunca logró tumbar los dos metros de humanidad …El Turrio era fuerte y trabajador , esto se los metió a todos sus hijos , que se rajaban de sol a sol en las tierras Higuereñas, cortaban amapas y mautos descomunales en las lomas de la palma y en hombros los bajaban hasta las tierras labrantías donde los hacían postes para los cercos de toda Palma -mas de 400 hectáreas-…El bizco y el Indio, fueron los mas chicos de los plebes del Turrio, desde pequeños cargaban burros y becerros a cuesta como traer un costal de guamúchiles, y desmontaban cerros , hasta que las hachas se gastaban como paletitas de dulce, eran tercos y aguerridos ,muchas veces se vio al bizco encerrar a una vaca llevándola en brazos porque esta no se dejaba cuando la arreaban…Sin embargo vivían imbuidos en sus actividades campiranas , y poco tiempo dedicaban a las relaciones sociales con la gente del rancho, solo el saludo cuando se encontraban con ellos , y este se daba a gritos , porque todo lo hacían en grande escandaloso y basto.
Su diario vivir de la fuerza, ejercicio y actividad extrema, les mantenía musculosos cotagüis ,tiraban piedras a gran distancia y con una velocidad asombrosa… Estos ojos que alguna vez se han de comer los gusanos, miraron como a 30 metros el bizco lanzó una piedra del tamaño de su puño y tumbó a un burro que andaba comiéndose la milpa , solo de la potencia de su brazo …Esta facultad no debería ser desaprovechada , y un día lo convencieron para que ingresara al equipo de beisbol del rancho, en la sombra del viejo “chino” que está en el jardín derecho del estadio de las Higueras , se miró al bizco por primera vez usando un uniforme de beisbolista…Con mil trabajos se enzapató y subió a la loma de los disparos y empezó a mandar obuses al Ceragüi que se encontraba de cácher y solo le aguantó 10 envíos y en uno de ellos lo sentó de nalgas, si hubieran tenido pistola de radar la velocidad seguro habría marcado 120 millas, era un cohete que brazo de pelado…Lograron enseñarle lo mas elemental para tirar a home y empezaron los Higuereños a ganar juegos e toda la región…Panchín Peña se quedó turulato cuando lo miró pichar , y desde ese momento se metió la idea de que sería pícher de los guamuchileños, convenciéndolo a fuerza de dinero , se lo llevan a pichar a la selección de Guamúchil , donde logró grandes triunfos en una temporada corta para el , pues se le lastimó el brazo y ya no le sirvió ni para ponerse el sombrero…Mientras tanto en las Higueras al quedarse sin su estrella, se dedicaron a conseguir al Indio que aunque era mas pequeño que su hermano el bizco , mas tarde comprobaron que tiraba mas fuerte y mas certero que el famoso Ramón Higuera alias el “bizco”…Lo uniformaron y en los juegos amistosos que se efectuaron antes de la temporada formal , tiró el Indio y los ganó todos , ni una carrera le anotaron , en una ocasión poncho a los 27 jugadores …Se llegó la temporada y en el primer juego que tiró blanqueó al equipo contrario, pero ese juego se perdió en la mesa y fue el último que tiró el indio , la protesta fue por haber jugado descalzo , y ya no jugó mas porque no lo consiguieron que se pusiera los zapatos deportivos que llevaba el uniforme.

martes, 2 de septiembre de 2008

UN DIA PESADO PARA MI



Hay días que uno ,de plano , mejor debería quedarse acostado mirando las tonterías con que te alimenta el cerebro ,hasta hacértelo licuado, la TV…Pero no , ahí voy pa arriba , me levanto y busco a tientas mi guarache bajo la cama , hice un movimiento mecánico , que he hecho mil veces , sin embargo nunca me había dado cuenta que velocidad alcanza una patada tanteadora busca huaraches…Creo que le pegué a la pata de la cama como a 120 km por hora, la uña del dedo gordo , de quien yo me ufano por gruesa y resistente, cedió ante el guamazo, se levantó un poco y en ese inter mandó información instantánea al centro correspondiente en el cerebro , y empiezo a ver estrellitas de mil colores , además de un dolor exquisito,-dicen los clínicos, que pueda tener de exquisito un dolor-, este a su vez se conecta con el centro de las imprecaciones y al momento lanzo un madrazo al aire, no con la mano sino con mi boca mentotiandole su progenitora a la cama , a la pata , al dedo , menos a mi que fui el culpable por levantarme dormido…Era sábado y la noche anterior me quedé con mi pecho adolorido no por las cosas que les pasan a los Reyes y las Elizondo , sino por lo chirris del cerebro de la escritora , que esperó el resultado de los exámenes de la niña de Juan y Sofía, exámenes que mandaron a la capital para detectarle un soplo en el corazón , hágame el recabrón favor , pues que el médico que la examinó es sordo o que , que no escuchó un soplote que pone en peligro la vida de la plebe ..Ay nana y yo mirándola…Me fui a abrir el Consultorio, y raro, encontré estacionamiento precisamente enfrente de mi centro de trabajo, me bajo quiero abrir y se me quedaron las llaves en la casa, como bólido me regreso por ellas pero cuando volví ya no había estacionamiento. ..Creo que era el gripón que se estaba gestando dentro de mí el que me traía menso, aún así trabajé esa mañana- disculpen mis pacientes que atendí ese día , si me notaron turulato e aquí la explicación -…A las 13.30 horas me fui al ADM pues tenía juego de softbol , saludé a la raza que se encontraba saliendo de su respectivo partido y me metí al dogout a sacar mis útiles softboleros ,corrí un poco y calenté con uno de mis compañeros creo que fue Javier Bielma , aunque yo miraba negro todo y no andaba crudo …Me dice Memo que me toca abrir el juego y eso me da un poco de ánimo , así que me pongo a tirar algunas bolas por abajo el brazo , cuando empieza el juego , también empiezan los cocotazos, bola que mandaba al cácher bola que me retachaban de hit , no era mi día me hicieron cinco carreras en un santiamén y no importaba si la aflojaba , apretaba o la arrastraba , hasta de bote le daban …Lógicamente me sacan de la pichada , pero a mi turno de batear , me llega la oportunidad de resarcirme, ahora si me dije le pegaré duro a la bola y haré algo por mi juego, me planto al plato con dos corredores en base sin out , y mi manager me manda seña de toque , lo hago y a las manos del pícher cae la maldita bola , los corredores se habían arrancado al toque y nos hacen TRIPLE PLAY…Ni hablar de mi siguiente turno al bate , pues me poncharon…Ese es el caballo que trajeron de Sinaloa, dice alguien en la cueva …Si contesta Bielma pero ha de ser el caballo blanco porque trae el hocico sangrando…Ahora si me fue peor que al tío Güini y ni el Expreso Verde del Sureste la hizo así que hasta la próxima SDQ.