
En los tiempos de las vacas flacas del tío-siempre-no había ni para la leche.su mujer que costuraba ajeno ,le dio un tostón y la jarrilla de la manteca ,para que le comprara 50 centavos de manteca de urgencia para hacer la comida.Salió volando el tío a hacer el mandado, pero al pasar por la enramada se percató que había jugada de dados . Una bola de vecinos estaban tirando alegremente los huesos .se arrima el tío y el diablo que nunca duerme ,lo empujó a sentarse y empezó a apostar,con tan buena suerte que al ratito tenía ganado mas de 5 pesos con el tostón que llevaba.El tiempo pasó como luz,y la suerte cambió de repente , de tal manera que al ratito le habían bajado toda la ganancia , quedando solamente el tostón de la manteca.se acuerda el Tío de la razón de haber salido y como desesperado-le temía a la vieja-salió a terminar su mandado.Compró la manteca apurando como un poseso,corrió como alma que lleva el diablo con tan mala suerte que llegando a su casa tropieza con una piedra y a la tierra riega toda la manteca -que aun estaba líquida-, se levanta todo acongojada entra a la casa (media hora después de que lo mandaron a 50 metros de distancia )y le grita a su mujer.."¡Pinche vieja ya vez lo que pasó por mandarme de apuro!"
1 comentario:
Jajajajaja, pinchi tío, encima de todo se la quiso voltear a la esposa, jaja.
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