Minatitleco

Desde Minatitlan, Jaltipan Coatzacoalcos ,Cosoleacaque y demas poblados vecinos del estado de Veracruz se edita este higuereño

martes, 23 de septiembre de 2008

EL GRAN VENADO



CHACHO YA DE VIEJO

Chacho vivía en el Charco Largo, las tierras son una cañada entre dos cordilleras de lomas y mas atrás cerros de mediana altura, tanto en las lomas, que están muy cercanas a la casa donde habita , como los cerros , eran ricos en piezas de caza, desde las escandalosas cuichis , hasta el venado cola blanca, ahí en esas tierras agarró el vicio por la cacería , pues cada vez que incursionaba en los lomeríos era seguro que bajaría con un pesado venado atravesado en el manso macho…Según la temporada era la manera que Chacho utilizaba para cazar el venado , que era lo que mas perseguía, así durante el floreo del “pochote” , tenía acondicionadas dos carracas donde se encaramaba a esperar a que el desconfiado animal empezara a comer la flor…Después de dos años de estar visitando los árboles mas grandes , había escogido esos dos y no le habían fallado sus corazonadas , pues invariablemente cada vez que los visitaba tenía pieza para escoger…Cuando no había flor de pochote , salía en las noches con su lámpara de 6 pilas , tipo minero, puesta en la frente y tiraba la luz en los sembradíos de frijol , donde los venados bajaban a comer los cogollos tiernos de la mata …Apenas miraba brillar los ojos de el animal ,Chacho apuntaba la vieja carabina 30-30 y apretaba el gatillo seguro que no fallaría a 100 metros de distancia donde ponía el ojo ponía la bala…Sin embargo sucedió algo raro una madrugada que se fue a espiar en el Pochotón …Ensilló el viejo macho, llenó el bule de agua, tomó la carabina , se despidió de la Chaga –su mujer- y agarró por todo el arroyo rumbo al viejo guamúchil de roscas agarrosas, que está al pié de el cerro rumbo a Lo Medina, amarró el macho y siguió a pie por las veredas que hace el ganado que pasta libremente entre los cerros…Conocía el camino como la palma de su mano, de vez en cuando usaba la lámpara de la frente para pasar algún barranco, se palanqueó de unas vara blancas , ascendió por un cerco de piedra que limitaba las propiedades de la Palma con el Charco Largo…Había engordado y se cansó un poco , pero antes de aclarar el cielo , llegó al sitio donde seguro estaba mataría un venado …Se tomó unos tragos de agua empujó el rifle hacia la carraca y se encaramó en la misma dispuesto a esperar a que los venados empezaran a llegar a comer la flor del pochote …Durante una media hora se aguantó las ganas de chuparse un cigarro , no quería dar pretexto al animal para que no se arrimara , sabía lo sentidos que eran, así que pensando en los problemas propios de la casa y la tierra que sembraba , se estaba quedando dormido , cuando crujió una rama seca , el chasquido se escuchó en el silencio , como pajuela de chicote, chacho se sorprendió y por poco y se cae de la malhecha carraca, buscó entre las matas de papachi y güirotes de compio, y lo que vio lo dejó turulato un rato…Un enorme ciervo con gran cornamenta oteaba el viento como presintiendo algo , desconfiado se acercó a las flores que blanqueaban sobre la hojarasca, y fingió comer una , para levantar la cabeza en el mismo instante listo a correr…Era una pose del 12 puntas pues después se lanzó sobre el piso y se comió fácil unas 10 flores con toda la confianza del mundo …Chacho estaba seguro , que se trataba de un viejo venado muy escurridizo , del que hablaban los amigos del Cerro Agudo y las Higueras , no era de color marrón sino que tiraba mas bien a prieto, bien negro y brilloso, estaba seguro que era el mas grande y bonito que había visto en todas sus correrías como cazador…Toda la atención se la llevó este animal, los otros que llegaron tras de el , mas pequeños y sin cornamenta , seguro hembras y crías no distrajeron a Chacho de su embeleso por el enorme rumiante…Pues a lo que te traje –se dijo- el rifle estaba con el tiro montado y sin seguro, lo tanteó un poco se lo puso en posición de tiro y acomodó el grano de la mira en el puro codillo, ya no usó la lámpara , el sol estaba empujando a la aurora , quien rosaba las nubes con sus colores…suavemente como tantas veces lo hizo , Chacho acarició el gatillo de la vieja carabina y jaló…El estallido del 30-30 rompió la calma ,las güiris que poblaban un palo blanco vecino volaron escandalosamente , el eco retumbó en el cerro de enfrente y se perdió por toda la cañada , el venado pegó un salto y desapareció…Chacho se quedó sorprendido, estaba a solo 10 metros del animal y no lo tumbó, se fue todo consternado de regreso a la casa , llegando caló la carabina con unos frutos de ayali verdes y los tres tiros a 50 metros pegaron en el blanco…Está bien apuntada , las balas están bien …Solo que la que haya disparado contra el venado no sirviera , esa era la explicación, dejó pasar 3 días y volvió sobre sus pasos , con el pensamiento puesto en viejo venado que lo hizo fallar, estaba seguro que fue falla de el , se había convencido de que el tamaño y la fama de ese ciervo lo había puesto nervioso , esta vez no fallaré-se repetía- , ojalá y vuelva -se decía- …Y puntualmente llegó el animal a la cita , los mismos movimientos , pero esta vez Chacho no se adormiló , al contrario estaba ansioso y excitado, con parsimonia levanto la carabina , apuntó nuevamente al codillo-al puro corazón –no titubeó, soltó el trallazo y esta vez el venado no brincó , simplemente desapareció entre la maleza, sin ruido …Chacho no lo creía nunca fallaba , que estaba pasando …La primera vez no le dijo a nadie , le daba pena decir que no había pegado un tiro tan cercano , pero esta vez si lo platicó con sus amigos en el Cerro Agudo…Todos opinaron , solo uno dijo: Chacho ese venado es el Diablo, la única manera de que lo sepas es que a las balas les hagas una cruz con el cuchillo , es plomo es blandito , trátale así y nos platicas …A la tercera va la vencida dice Chacho y siguiendo las instrucciones , procede a hacerle cruz a sus balas y a esperar al misterioso animal…Que diablo ni que nada –pensaba- lo que pasa es que me ganan los nervios…Se preparó y la película se repite …Grande , ufano , se paseaba el enorme mamífero ,como retando a su cazador, Chacho no se desesperó, apuntó , esta vez al cuerpo , si no se muere lo dejo herido pero esta vez no se va limpio- se dijo Chacho- apretó el gatillo ,se escuchó el tronido y lo que siguió realmente lo dejó sorprendido, casi en el mismo instante en el lugar que el venado ocupaba se apareció una bola de humo café , apestoso como si se hubieran tirado mil ventosidades juntas …No diré que el venado ya no se apareció ahí porque no lo se , pero Chacho ya no volvió a ir al cerro solo, nunca mas

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